¿Cómo curar las heridas a una persona mayor?

Como especialistas en el cuidado de personas mayores en Burgos, somos conscientes de que no todas las heridas en los ancianos son iguales, puesto que se pueden provocar de maneras muy diferentes. En algunas ocasiones, de hecho, la forma en la que se ocasionó la herida es muy importante, ya que va a ayudar a tratarla de una manera u otra.

Diferentes tipos de heridas

En el caso de las heridas superficiales, generalmente, no va a hacer falta demasiado tratamiento. Con agua oxigenada y una tirita es más que probable que baste. Son heridas que aparecen y en muchas ocasiones no se sabe cómo. Por otro lado, están las heridas profundas. En estos casos, lo más importante es mantener la calma y si el corte es demasiado profundo y no deja de sangrar, lo mejor que se puede hacer es mojar un trapo con agua fría y enrollar la herida con él para cortar la hemorragia. Cuando se haya logrado, habrá que ir al ambulatorio u hospital más cercano para recibir la ayuda correspondiente, ya que probablemente será necesario dar algún punto en esa zona para que se cierre cuanto antes.

Más preocupantes son las úlceras por presión. Se trata de unas heridas que aparecen en personas con movilidad reducida. No en vano, al pasarse mucho tiempo en la cama o en una silla de ruedas en la misma posición, la piel termina sufriendo debido a la presión que el propio cuerpo ejerce. Dicha presión logra que los vasos sanguíneos de una zona concreta se rompan y aparezcan las úlceras. Estas se deben tratar de diferente manera dependiendo de la etapa en la que se encuentren.